Con el buen tiempo apetecen recetas frescas, que puedas cocinar y reservar en la nevera durante días y que te salven en un momento en el que la casa se llena de amigos y no se te ocurre nada para ofrecer, o simplemente para llevar en el tupper a la oficina, y comerlo en el parque más cercano disfrutando del sol y del buen tiempo.
Os propongo cocinar pollo en escabeche. Esta técnica se utilizaba mucho en las épocas antiguas en las que la caza era importante en muchas cocinas de nuestro país, sobre todo para conservar sobre perdices, liebres y otras piezas de carne Se preparaban en garrafas de barro y se cerraban durante meses. Está buenísimo y yo no se si es porque se cocina en vinagre y vino juntos, pero no se nota la presencia del aceite y resulta bastante sano.
Es importante prepararlo al menos un par de días antes de consumirlo, no queremos hacer una conserva, pero la carne del pollo debe macerarse y coger todos los sabores del escabeche.
1 pechuga de pollo
1 vaso de aceite de oliva
1 vaso de vino blanco
1 vaso de vinagre
5 granos pimienta negra
2 hojas de laurel
2 cebollas
6 zanahorias
5 ajos
sal
Medio vaso de agua
Ponemos todos los ingredientes en una cacerola.
Bañamos con los ingredientes líquidos.
En ésta ocasión he utilizado vinagre de estragón, pero usad el que más os guste, aunque os recomiendo un vinagre de vino blanco, así no se os oscurecerán las pechugas.
Ponemos a fuego, añadimos la sal y dejamos reducir y que se hagan las verduras.
Incorporamos las pechugas y lo mantenemos al fuego durante unos 30 minutos, con la tapadera puesta.
Solo queda dejarlas reposar para que se enfríen y reservar en la nevera. Es importante hacer las pechugas enteras, si las incorporáis al escabeche ya fileteadas, se os desharán y no las disfrutaréis de la misma forma.
Son ideales para un bocata, tupper para la oficina o llevar a la playa. Y ya os adelanto que en casa no duran demasiado.
¿Apetece? Pues manos a la obra.
BUEN FIN DE SEMANA
Una manera práctica, dinámica y sencilla para organizar tu hogar y hacer tu vida más fácil
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sábado, 13 de mayo de 2017
viernes, 7 de abril de 2017
Quiché de calabacín y queso fresco
Hoy empieza la Semana Santa y en muchas familias sigue la tradición de hacer platos que llamamos de Vigilia. Siempre relacionamos la misma con potajes de legumbres y recetas con pescado, pero hoy os doy una idea que encaja con éstas fiestas y es ideal para las cenas.
Se puede consumir frío o templado y es ideal para llevar al campo o a la playa, que estos días visitaremos más de uno.
1 lamina de masa quebrada
2 yemas
1 queso fresco
2 calabacines medianos
queso rallado
sal
pimienta negra
tomillo
En primer lugar trituramos con un tenedor el queso en un bol.
Añadimos las yemas de huevo y el queso rallado.
Removemos bien y salpimentamos y ponemos una pizca de tomillo
1 lamina de masa quebrada
2 yemas
1 queso fresco
2 calabacines medianos
queso rallado
sal
pimienta negra
tomillo
En primer lugar trituramos con un tenedor el queso en un bol.
Añadimos las yemas de huevo y el queso rallado.
Extendemos la lámina de masa quebrada en el molde que vayamos a preparar.
La acoplamos bien al molde y la pinchamos con un tenedor para que no nos suba al hornearla.
Echamos el relleno en la masa procurando que quede bien repartida.
Lavamos y cortamos el calabacín en finas láminas.
Lo vamos colocando cuidadosamente sobre todo el pastel.
Lo metemos al horno que tendremos precalentado a 180º durante unos 40 minutos con calor arriba y abajo.
Ya solo queda dejar que se enfríe y desmoldarlo.
¿Que os parece? Está super jugoso y el sabor es muy suave.
¿Os animáis?
BUEN FIN DE SEMANA
viernes, 17 de febrero de 2017
Cómo conservar las nueces
Después de las fechas de Navidad siempre nos encontramos con frutos secos que si no los utilizamos con frecuencia, suelen volverse "rancios" y te pueden estropear un aperitivo o pica-pica.
Hoy compartiré con vosotros como hago que las nueces, que es lo que siempre tengo en casa , se mantengan frescas y como el primer día.
Lo primero es partirlas con cuidado, ya os enseñé como partirlas con facilidad y extraer el fruto prácticamente entero.
Si tenéis mucha cantidad y presumís que no vais a consumirlas en un corto espacio de tiempo, la mejor forma de conservarlas es a través de la congelación.
Las podéis poner en una bolsa de congelar o en un bote de cristal. Y cuando las necesitéis para añadirlas a una comida o postre, sólo tenéis que sacarlas. No se pegan entre ellas, quedan sueltas y como si las acabáramos de partir.
Hoy compartiré con vosotros como hago que las nueces, que es lo que siempre tengo en casa , se mantengan frescas y como el primer día.
Lo primero es partirlas con cuidado, ya os enseñé como partirlas con facilidad y extraer el fruto prácticamente entero.
Si tenéis mucha cantidad y presumís que no vais a consumirlas en un corto espacio de tiempo, la mejor forma de conservarlas es a través de la congelación.
Las podéis poner en una bolsa de congelar o en un bote de cristal. Y cuando las necesitéis para añadirlas a una comida o postre, sólo tenéis que sacarlas. No se pegan entre ellas, quedan sueltas y como si las acabáramos de partir.
Si sois de los intendentes que os gusta tener siempre nueces a mano para acompañar un postre o simplemente tomar un par de ellas después de haber hecho vuestra rutina de ejercicio diaria, lo mejor es secarlas en el horno y guardarlas en un frasco de cristal. Os durarán como nuevas un montón, sin ese olor a rancio que a veces me he encontrado en algún sitio en el que me las han ofrecido en alguna ocasión.
Sólo las tenéis que extender en una fuente apta para horno, y meterlas en el horno a baja temperatura, entre los 135 y 150º durante unos 40 minutos.
Es importante que las controléis, ya que cada horno es un mundo. Sólo queda dejar que se enfríen por completo y las introducimos en nuestro frasco.
Os aseguro que además de durar, están riquísimas.
¿Teníais algún truco para conservar este maravilloso producto?
BUEN FIN DE SEMANA
sábado, 11 de febrero de 2017
"TURRILLON" o pastel de mejillones y atún para San Valentín
Estos días todo gira en torno a San Valentín o día de los enamorados. La verdad es que no soy nada adepta a éste tipo de tradiciones, prefiero las demostraciones más espontáneas y sin que ninguna tradición o cadena comercial me lo imponga.
Aun así como parece que es un día en el que muchas parejas aprovechan para hacer algo especial, cocinar algo rico o dedicarse palabras de amor, quería compartir con vosotros una receta sencillísima, que se puede preparar con antelación y que puede complementar una cena de enamorados.
Mi hermano José María y mi marido lo bautizaron como "TURRILLON" ya que suelo hacerlo en Navidad y utilizo los moldes caseros con los que hago los turrones en esas fechas.
Aun así como parece que es un día en el que muchas parejas aprovechan para hacer algo especial, cocinar algo rico o dedicarse palabras de amor, quería compartir con vosotros una receta sencillísima, que se puede preparar con antelación y que puede complementar una cena de enamorados.
Mi hermano José María y mi marido lo bautizaron como "TURRILLON" ya que suelo hacerlo en Navidad y utilizo los moldes caseros con los que hago los turrones en esas fechas.
160 gr de atún en aceite de oliva
75 gr de mejillones en escabeche
100 gr de queso de untar
4 hojas de gelatina neutra
Abrimos las latas y escurrimos el excedente de aceite.
Ponemos el atún, los mejillones y el queso en un recipiente y trituramos.
Ahora hidratamos la gelatina en agua fría . Ponemos en un cazo la mezcla triturada y cuando esté caliente añadimos la gelatina escurrida. Mezclamos.
Ponemos papel de horno en el molde en el que vayamos a hacer el "turrillón" y vertemos la mezcla.
Ahora envolvemos bien con papel film para que no se reseque y dejamos enfriar al menos 2 horas.
Yo suelo hacerlo un par de días antes, y os aseguro que está aún más rico.
Cuando vayamos a comerlo, lo desmoldamos con cuidado. A la hora de presentarlo, podéis poner un bol con mayonesa al lado, porque en una mezcla que agrada bastante, o decorar con unas perlitas de vinagre o con unos tomatitos y perejil picado.
¿A qué esperáis? Prepararlo hoy mismo y el día de San Valentín lo acompañáis de láminas de pan tostado, una buena ensalada de boletus y una rica copa de vino.
FELIZ SAN VALENTIN
FELIZ FIN DE SEMANA
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