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viernes, 7 de abril de 2017

Quiché de calabacín y queso fresco

Hoy empieza la Semana Santa y en muchas familias sigue la tradición de hacer platos que llamamos de Vigilia. Siempre relacionamos la misma con potajes de legumbres y recetas con pescado, pero hoy os doy una idea que encaja con éstas fiestas y es ideal para las cenas.


Se puede consumir frío o templado y es ideal para llevar al campo o a la playa, que estos días visitaremos más de uno.


                                                  1 lamina de masa quebrada
                                                  2 yemas
                                                  1 queso fresco
                                                  2 calabacines medianos
                                                  queso rallado
                                                  sal
                                                  pimienta negra
                                                  tomillo

En primer lugar trituramos con un tenedor el queso en un bol.




Añadimos las yemas de huevo y el queso rallado.





Removemos bien y salpimentamos y ponemos una pizca de tomillo



      Extendemos la lámina de masa quebrada en el molde que vayamos a preparar.



La acoplamos bien al molde y la pinchamos con un tenedor para que no nos suba al hornearla.


Echamos el relleno en la masa procurando que quede bien repartida.




Lavamos y cortamos el calabacín en finas láminas.


Lo vamos colocando cuidadosamente sobre todo el pastel.



Lo metemos al horno que tendremos precalentado a 180º durante unos 40 minutos con calor arriba y abajo.



Ya solo queda dejar que se enfríe y desmoldarlo.
¿Que os parece? Está super jugoso y el sabor es muy suave.

¿Os animáis?

BUEN FIN DE SEMANA

viernes, 18 de noviembre de 2016

Rosas de calabacín y queso de cabra

Buscando recetas sencillas para poder  llevar a una reunión de amigos , sin olvidar que seguimos en la "operación turrón" y que además debemos aprovechar los productos de temporada, pensé en utilizar el hojaldre como la opción más recurrente y  hacer unas rosas de queso de cabra con calabacín, que a priori no parecen muy sencillas, pero como el resultado es maravillo, merece la pena.
Hace tiempo que probé ésta receta con manzana y azúcar y me quedó impresionada no sólo la presentación, sino también la mezcla de sabores, pero soy más de salado y en ésta ocasión os presento mi receta con los sabores que más me agradan.


Esta receta la podéis hacer con los alimentos que más os gusten, tanto salados como dulces, sólo deben utilizarse en una versión muy fina para que la rosa salga elegante y agradable a la hora de comer.


                                                1 masa de hojaldre
                                                Rulo de cabra
                                                Calabacín

En primer lugar hay que cortar en finas láminas el calabacín, que habremos lavado de forma minuciosa, ya que lo utilizaremos con piel. Podéis hacerlo con cuchillo, pero si tenéis una mandolina os aseguro que es más fácil, y además todas las láminas serán idénticas.




Ahora cogeremos nuestra plancha de hojaldre y la estiraremos sobre la mesa de trabajo. Si la podéis comprar en forma rectangular os será mucho más fácil, pero que no os eche para atrás la que tenéis redondaen vuestra nevera,porque el resultado es el mismo, además es la que yo utilizo en ésta ocasión.


Cortaremos rectángulos del grosor de nuestro calabacín.


Y superpondremos el calabacín sobre ella.



Añadimos unos trocitos de rulo de cabra por encima y enrollamos cn cuidado.




Para que después no se abran en elhorno, los podéis ir colocando en un molde de cupcakeis, y si es de silicona mucho mejor, ya que al desmoldarlos no tendréis problema.




Ya en el molde añadimos una pizca de sal por encima y pincelamos con un poco de aceite para que el resultado sea mucho más vistoso.


Lo llevamos al horno precalentado a 180º durante unos 45 minutos.


Es importante dejar que se enfríen un poco antes de desmoldarlos. Podéis comerlos tanto frios como templados, cuestión de gustos.

También es una opción para los días en que tenemos en casa a familiares en los días de Navidad y uno no sabe como sorprender.


Disfrutadlos y probad, el resultado es genial.

BUEN FIN DE SEMANA

viernes, 11 de noviembre de 2016

Guarnición sencilla de patata y boniato

Qué maravilla de productos tenemos en Otoño. Membrillos, champiñones, y hongos de todo tipo, brócoli, cardo, endivias, castañas, calabazas, granadas y boniatos. Productos que alegran nuestra vista en las fruterías de nuestros barrios y alimentan nuestra imaginación para preparar platos que sorprenden a nuestras familias.
Hoy os propongo preparar una guarnición exquisita para acompañar sobre todo a las carnes.
Está demostrado que los tubérculos vienen cargados de antioxidantes, y que tienen propiedades antiinflamatorias y concretamente el boniato por su alto contenido en Vitamina A.


Son ideales para una guarnición, pero también podéis ponerla en una fuente, dejarlas unos minutos más en el horno y servirlas en cucurucho de papel bien crujientes y disfrutarla película del sábado con un aperitivo saludable.


                                                      Aceite
                                                      Patatas
                                                      Boniatos
                                                      Pimentón dulce y picante
                                                      Curry
                                                      Comino
                                                      Sal
                                                      Pimienta

Lavamos y secamos las patatas. Hay que invertir el tiempo necesario para hacerlo, ya que utilizaremos la piel y deben quedar bien limpias.
Pelamos el boniato, lo troceamos y hacemos lo mismo con la patata. Debemos intentar que todas tengan el mismo tamaño para que la cocción sea similar.




Ahora tenemos que añadirle las especias. Yo he utilizado una bolsa de congelación que me facilitará la mezcla, y además os aseguro que mancharemos mucho menos.


Introducimos las especias en la bolsa. Yo he puesto una cucharadita de cada, pero cuidado con el picante si queréis que los niños las coman.





Removemos bien para que se integren.



E introducimos las gajos de patata y boniato en la misma. Y removemos bien para que ambos se impregnen de las especias.




Las ponemos en una fuente de horno, intentando que no se superpongan y todos los gajos se puedan cocinar correctamente.





Llevamos al horno, que tendremos pre-calentado a 180º y durante 40 minutos.


Dependerá de vuestro horno, pero me gusta que queden crujientes, pero lo dejo a vuestro paladar.


A ésta guarnición le va genial una salsa con yogurt.
Espero que disfrutéis tanto como yo, de los productos de temporada.

BUEN FIN DE SEMANA